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3 Notes

Caníbales.

Camina sobre tus pasos, de vuelta a la oscuridad, a la humedad, a la insalubre otredad. Ambienta la noche con tu ropa que se extingue, prenda a prenda. Abre tus fauces, cierra tus ojos. Muérdeme un labio y destroza mi hombro. Atragántate con mi ser y ruega a tus dioses o a la falta de estos, que perdonen la gula que en estos instantes nos ocupa.

Carne. Tersa, de primera. Eso eres, somos, seremos, cada que el hambre interna nos domine. Cruda, íntegra. Eso eres, somos, seremos cuando el hambruna nos posea. Carne. Porque caníbales seremos.

5 Notes

Sentarse a abrazar sus miedos. Correr de la mano con sus sueños.
Mr. No

4 Notes

(próxima estación)

(próxima estación)

14 Notes

(somos)

(somos)

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Idiota

Alguna vez, alguien me dijo seriamente mientras me miraba a los ojos, de manera fija y profunda “eres un idiota”.

Así me dejó, con esa sentencia y se retiró, la charla no recuerdo de que era. Ni siquiera era un debate, vaya, ni un desacuerdo. Eran trivialidades, una plática sincera entre amigos.

Nunca lo tomé como un insulto, lo acepté amablemente, con una sonrisa. Creo que nadie había sido tan sincero conmigo hasta ese momento, también es cierto, que nunca antes había escuchado esa palabra. La alegría de recibir un adjetivo nuevo a mi persona era -y es- algo indescriptible.

Tendría yo unos cinco o seis años. Vivía en Villas de la Hacienda, cerca del Espejo de los Lirios. Si saben donde es o no, es irrelevante, pues el meollo de la historia radica en esto: Fue la primera vez que usé un diccionario.

Nunca antes me había encontrado con una situación así, descubrir una palabra nueva y no tener a nadie a la mano que me explicara el significado. Hasta ese entonces, mi vocabulario había sido nutrido por mis padres -debo mencionar que mi madre me enseñó a leer cuando tenía tres años, así que al final de cada día, cuando ellos llegaban a casa, los atiborraba de preguntas para que me esclarecieran el significado de cosas que no había logrado comprender. Ese día era un sábado, o al menos debió serlo, pues solo en fines de semana podía ver a mi prima Karem, a quien le inquirí acerca del significado de la palabra. Ella al tener una idea -errónea, creo yo- de que era una palabra “mala”, me dijo que ella no podía decirme, pero que sabía donde podría saberlo.

La curiosidad me picó. ¿Cómo era ese objeto o lugar donde podría encontrar el significado de las palabras? Subimos las escaleras de la casa de los abuelos y tocamos a la puerta del primer cuarto a la derecha. Mi tía Minerva vivía allí. No estaba ella, pero nos metimos, como buenos niños, sin importarnos privacidades, simplemente precautorios de los fantasmas que allí cohabitaban. Karem se subió a la cama, para alcanzar la repisa que se encontraba justo encima de esta -de la cama, pues, no de mi prima- y sacó un pequeño librillo, con hojas color café. La pasta era roja o café, no recuerdo bien, pero lo que recuerdo claramente era lo que estaba escrito en esta:

DICCIONARIO SOPENA.

Mi prima me lo dejó en mis manos, mientras me daba unas pequeñas instrucciones de uso, que incluían, entre otras:

a. debes saberte todo el abecedario.

b. cuando busques, debes buscar una palabra letra por letra, porque van en orden.

c. cada palabra tiene su significado seguido de unas letritas que no sé para que son.

Fue un momento mágico encontrar la primera palabra.

Idiota. del lat. Idiota, y este del gr. idiotes

1. adj. Poco inteligente, estúpido.

Vaya, pocas veces me había maravillado tanto algo hasta esa fecha y miren que en ese entonces ya iba al cine a ver películas como Milagro en la calle 8 y eso hizo explotar mi mente. A partir de esa primera palabra, comencé a leerlo completamente. No leía todos los significados, eso era de locos. Simplemente revisaba todas las que estaban en negritas y cuando una me llamaba la atención, veía que significaba, trataba de utilizarla, para impresionar a mis padres, abuelos, tíos. Siempre he tenido ese je ne sais quoi de querer aparentar saber más de lo que en realidad sé. Los significados se me borraban de cuando en cuando, pero el vocabulario seguía. Comprendo las palabras muchas veces, aunque no recuerde para que me sirven. Supongo que es igual a lo que pasa cuando encuentras a alguien de quien recuerdas su cara, pero no importa cuanto fuerces a tu memoria nunca consigues recordar cual-era-su-pinche-nombre.

A veces, en mis desvaríos diarios, me pregunto si mi hijo(s) podrán disfrutar del gusto de diseccionar manualmente un diccionario, o nunca lo vivirán, debido a esa gloriosa nube de porno y videos de gatos llamada internet. Por lo pronto, me prepararé comprando algunos diccionarios, unos sencillos, otros bien nutridos, para regalárselo cuando me pregunte algo que no sepa(mos) o que bien, no le quiera explicar. Espero ver en sus ojos ese brillo que supongo que tuve cuando por primera vez supe que yo era un idiota, y que siempre lo sería, pues prefiero eso a ser un erudito aburrido que no tenga nada más que descubrir en la vida.

13 Notes

(y una mirada por un suspiro)

(y una mirada por un suspiro)

15 Notes

En (re) Dar

  1. abrir los ojos, abrazarla con la mirada
  2. abrir la boca, beber su alma
  3. abrir el corazón, robar todos sus suspiros
  1. matar los sueños que no tienen dueño
  2. cazar las mentiras, las historias fingidas
  3. correr de tu mente a todas las ideas prohibidas
  1. avisar a tus sentidos, que sí, que aun estás vivo
  2. alertar a tu cuerpo, notificarle que ahora tienes dueño
  3. arrendar voluntad, pues la necesitas, luego la podrás comprar.

abrir, matar, cazar, correr, avisar, alertar, arrendar. 

Morir. Por ella.

Por ti.

a

final

de

cuentas…

DAR.

12 Notes

tu nombre…

tu nombre…

33 Notes

Una y otra vez…

Una y otra vez…

16 Notes

(…) y ¿si solo nos callamos, cerramos los ojos y nos besamos hasta perder el control?
Mr. No

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Cómo noviembre de 2010 se alargó a 46 días.

  • G: well...no creo que vaya a ir a Drexler, terminaría yendo sola y no quiero; y es casi super seguro que estará en SF ahora que yo ande por allá, so...ajam. Al partido de pumas igual iría sola y a las 9pm pues no. Entonces, había pensado en chance irme a un lugar desde el jueves...pero no.
  • C: ¡Yo sé de un lugar!
  • G: ¿ah si? ¿Cuál lugar?
  • C: esta habitación, que has hecho tan nuestra que sin ti, me siento como un mero visitante en ella.

8 Notes

Hoy matizare tus sueños, fantasías e ilusiones varias
con escenas imposibles, con devaneos y perfidias.
-Mr. No


foto tomada en el Puerto de Veracruz.

Hoy matizare tus sueños, fantasías e ilusiones varias

con escenas imposibles, con devaneos y perfidias.

-Mr. No

foto tomada en el Puerto de Veracruz.

19 Notes

Río Churubusco No. 1119 

1. Destapar la cerveza fría, ofrecerla, abrir otra, beber juntos.

2. Agobiarnos con preguntas sin respuesta. Terminar las cervezas, abrir otras.

3. Robarnos un perro, se veía lindo, decimos, se verá mejor en nuestro nuevo departamento.

4. Planear un viaje, dos, tres, perder la cuenta de cuantos planeamos. Hacer el triple de los que estaban contemplados.

5. Tener un hijo sin tenerlo. Ponerle nombre, decidir sus sí(s), no(s) y sus tal veces.

6. Vivir al alba, sobrarnos y nunca restarnos.

7. Ver series, películas. Comprar más libros de los que leeremos pronto. Comprar aun más, nunca se sabe cuando ya no los harán de papel y hay que prepararse para esas crisis.

8. Comprar juego, jugar con ellos unas veces hasta que nos atoramos y no podemos avanzar más. Beber mientras jugamos y reirnos por estupideces o encabronarnos por las pendejadas de Yoshi o por la puta Peach.

9. Perdernos cuando buscamos una direción. Llegar a otra ciudad sin tener reservación u hotel.

10. Prenderle fuego a todo.

11. Destapar las últimas cervezas del six pack. Besarnos en la puesta del sol en una ciudad que no es nuestra y que a la vez, siempre lo será.

16 Notes

Detuvimos el tiempo por una noche, a inicios del siglo XX

Detuvimos el tiempo por una noche, a inicios del siglo XX

5 Notes

San Juan

Era el mejor lugar en esa época del año: clima tranquilo, la cantidad exacta de calor, mezclado con la suave brisa y una ligera lluvia matinal.

No esperaba otra cosa mas que el desayuno en la cama, lo solicitamos al despertar, para no salir de la habitación. Nos sentamos en el balcón que nos mostraba una vista increíble, de un amplio mar azul con pinceladas blancas, ya fuese con forma de gaviotas, nubes o bien la propia espuma causada por el devaneo de las olas. Nos servimos una taza de café, mientras a la puerta tocaban. Chilaquiles, jugo de naranja, frutas y gelatina en una charola; hot cakes, yogurth con granola y jugo de zanahoria en la otra. En medio de la mesa, nos colocaban los periódicos del día y con una sonrisa, el mesero se retiraba.

Terminamos el desayuno, nos desnudamos para meternos a la tina. En el cuarto sonaba Fou de toi, de Les Napoléons al momento que nos besamos, sumergidos entre el agua caliente y las burbujas de jabón.

Era el mejor día, en el mejor lugar. No pudimos haber elegido mejor momento para morir.